¿Qué es un fósil?

El concepto fósil deriva del vocablo latino fossilis. Significa todo lo que ha sido «enterrado en el suelo y se empleó inicialmente para de nominar aquellos hallazgos que resultaban particularmente llamativos. Por ejemplo, se aplicó a tubérculos petrificados de formas muy peculiares, a los cristales y drusas cristalinas, a los minerales y sus grados, pero también a formaciones de tipo orgánico. Los hallazgos encontrados en la corteza terrestre se consideraron como un «juego de la naturaleza» en el orden inorgánico, en consecuencia el concepto «fósil» y resultaba satisfactorio para su denominación.

Hasta finales del siglo XVII no se impuso (y fue lentamente) la convicción de que las formaciones que de forma tan llamativa recordaban a restos orgánicos eran algo muy distinto a los minerales, eran restos petrificados de seres vivos (organismos). Así que se empezó a distinguir entre los «fósiles» en sentido amplio y general a los restos de los organismos vivos petrificados. El vocablo «petrificado» deriva del griego Petra (= piedra) y del latín factus (= convertido en). El concepto de «petrificado» llegó a ser predominante. Todavía en el año 1910 E. Fraas publicó un libro cuyo título fue: El coleccionista de petrificados.

En el pasado, este vocablo fue desplazado cada vez más por la antigua palabra de «fósil», que se aplicó exclusivamente a restos orgánicos petrificados. Nos referimos fundamentalmente a formaciones enterradas, incrustadas, ocluidas, atrapadas dentro de la piedra, es decir, nos referimos a «fósiles verdaderos, mientras que los minerales, los tubérculos pétreos y otras cosas parecidas que surgieron de la misma corteza terrestre, pertenecen a ella de forma primaria y no son el resultado de una oclusión o incrustación posterior dentro de la misma.

El concepto de «fósil», equivalente al de petrificado, sufre una evolución en su contenido conceptual. Así que actualmente se consideran fósiles todos los restos conservados en la corteza terrestre que sean más o menos completos y que hayan sufrido una transformación («petrificación») más o menos acusada, siendo dichos restos de seres vivos primitivos, que como tales son reconocibles e identificables.

Pero en sentido amplio se consideran también fósiles aquellos conjuntos conservados en las piedras que delatan la existencia y actividad de aquellos seres vivos, como son sus rastros y huellas, los caminos que conducían a sus madrigueras o tumbas. Estas huellas fósiles deben distinguirse, en sentido propio y estricto, de los fósiles propiamente dichos.

MINERALES

  • I. Elementos Nativos
  • II. Sulfuros
  • III. Haluros
  • IV. Óxidos, Hidróxidos
  • V. Nitratos, Carbonatos
  • VI. Boratos
  • VII. Sulfatos, Cromatos, Wolframatos
  • VIII. Fosfatos, Arseniatos, Vanadatos
  • IX. Silicatos
  • X. Orgánicos